Tag Archives: Educación

20-N, ¿será posible?

21 Nov

Algunas preguntas: ¿será posible que el partido ganador y el próximo presidente puedan concentrar todos sus esfuerzos en el deseo, así expresado, de servir al bien común sin el peaje del sectarismo más ramplón y que se observa en este país a izquierda y derecha? ¿Será posible que, por una vez, ganadores y derrotados marquen distancia de quienes viven perpetuamente instalados en la política de vuelo raso, también denominada democracia del taxista? ¿Será posible que nos evitemos un gobierno, como este último, entregado a la improvisación y a la incompetencia, capaz de pasar de la noche a la mañana de dar sin conocimiento (estábamos en la Champions League de la economía, 400 euros para todos, cheques-bebé y doblo la apuesta) a quitar sin justicia? ¿Será posible que no vuelva esa oposición tosca, como esta última, a lomos de conspiraciones internacionales detrás de atentados como el del 11-M y con acusaciones hacia el presidente del Gobierno de pactos secretos con terroristas de todo pelaje?  Sigue leyendo

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Un barrio por descubrir

4 Nov

Delante de mí camina un hombre con paso decidido a pesar de la enorme losa que soportan sus hombros. No es ninguna metáfora. Con él viaja un instrumento musical aparatoso, herméticamente cerrado en una funda de pasta dura. Puedo adivinar que se trata de un violonchelo.  Sigue leyendo

El que tiene boca

7 Sep

Que un político, en España, reconozca que se ha equivocado y que, en consonancia con lo anterior, pida públicamente disculpas debería ser elevado de inmediato a la categoría de noticia de alcance. Ya que no le podemos dar un premio por aquello de los malos tiempos para el gasto público, al menos démosle un accésit a modo de agradecimiento. Nuestras gracias, pues, a Esperanza Aguirre.  Sigue leyendo

La chica de la ventana de enfrente

6 Jun

Forma parte del paisaje que veo cada día desde la ventana de mi tercer piso en el barrio de Chamberí. Ahí está casi siempre, enfrente de mí, calculo que a unos 15 o 20 metros, pegada a la ventana de la habitación que da a la misma calle, una joven de la que apenas distingo sus rasgos faciales. Su pelo es rubio y puede tener, qué sé yo, 18 o 20 años, siempre con esa incapacidad mía para adivinar la edad, tan errática como para retener los nombres de las personas que me acaban de presentar. La habitación en penumbra, no se distingue nada detrás de ella, siempre inclinada en la mesa, donde tiene desplegados los libros y los papeles. A su izquierda, un flexo que en los días de poca luz –como hoy– enciende, reflejándose en el cristal de la ventana. Un día y otro ella es la imagen de quien estudia, la tarea silenciosa y repetitiva de quien se sumerge en una o en varias materias de aprendizaje, buscando ensanchar los conocimientos para saber desenvolverse mejor en la vida, esperando que este esfuerzo de hoy tenga la recompensa de un trabajo remunerado dignamente.   Sigue leyendo

El ejemplo Álex de la Iglesia

25 Ene

Me asombra que haya gente que sostenga ufana: “Yo pienso lo mismo desde que tenía 16 años”. Una mañana de estas navidades pasadas, desperté de una de las noches de excesos con Fernando Savater, que estaba en La 2 disertando sobre la filosofía, la educación y otras cuestiones mundanas. Dijo una cosa que luego he repetido muchas veces, a fuerza de memorizarlo para siempre: la educación es nacer por segunda vez, otra oportunidad, quizás, de corregir el rumbo. Es combatir la soberbia de expresiones como “yo pienso lo mismo desde que tenía 16 años”. Como es sabido, Savater es una persona que reconoce luchar para que la edad no le vuelva puritano. También es un firme defensor de desconfiar de los teóricos y de mojarse en la práctica. “La filosofía es una cosa que se practica”, advierte, “si la gente se reuniera los sábados por la noche para hablar sobre bailar en vez de irse a bailar, se aburriría mucho”.

Desconozco si Fernando Savater habrá creado escuela. Si fuera así, creo que Álex de la Iglesia sería uno de sus alumnos aventajados. Sigue leyendo

Final determinante

3 Feb

[Publicado en La RADIO de papel, febrero]

Existe una corriente de opinión que pide de casi cualquier expresión artística, desde luego en la ficción, que evada al espectador de la realidad. “Bastante tenemos ya con la realidad”, dicen éstos cuando muere el protagonista del libro o de la película al final de la historia. A mí esto me parece peligroso por dos razones: 1) porque parece obligarse al creador de la obra a idear un final feliz para tener el beneplácito del público; 2) porque la ficción, al menos la que a mí me interesa, necesita ser creíble, y para ser creíble necesita recrear (cuando no directamente ayudar a interpretar) el porqué de la cruda realidad.

Sigo con la lectura de Tu rostro mañana (cuando escribo estas líneas acabo de empezar la tercera y última parte), de Javier Marías, donde encuentro una reflexión en torno a “esa tendencia a encerrar a los niños en una burbuja de felicidad atontecedora y sosiego falso, a no ponerlos en contacto ni siquiera con lo inquietante”. Sigue leyendo

Así en la escuela como en el bar

18 Sep

Con septiembre comienza el curso, y este año nos trae la vuelta de dos debates tan apasionantes como irresolutos: propiciar un pacto por la Educación y prohibir fumar en todos los espacios públicos cerrados. Ambas cosas en España, un país que parece ser esquivo a las grandes hazañas colectivas de antaño. Con esto no me refiero a la machacona idea de Ruiz Gallardón de que Madrid sea sede olímpica en 2016 (en fin, que haya suerte el 2 de cotubre).

Mejorar los índices educativos y la salud pública son retos que necesitan de la implicación decidida de la política. Desde luego no será una tarea fácil. Un ejemplo: la ministra Trinidad Jiménez da un paso al frente y declara en El Mundo (ojo: todo empezó con una entrevista, pero la política es el arte de lo posible, de lo realizable, así que veremos en qué quedan esas declaraciones de intenciones) que está decidida a prohibir fumar en espacios públicos cerrados tales como bares o restaurantes. En definitiva, a seguir los pasos de países tan poco civilizados como Reino Unido, Francia, Italia, Portugal o ciudades tan rancias como Nueva York.

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