Tag Archives: Series de TV

Nuevo año

20 Ene

[Publicado en La RADIO de papel, enero]

No perder la curiosidad: perder la curiosidad sería como perder la esperanza. Creo que esto ya lo he dicho otras veces. Tener tiempo para, supuestamente, perderlo. Sentarme en casa en mi sillón preferido y seguir disfrutando de una buena serie, como Breaking Bad o como Homeland, y del cine y de la literatura. También de la prensa, ay. Escuchar música con tanta atención que la misma pieza, el Blue in Green o las Variaciones de Goldberg, me revele cada vez un matiz distinto, inadvertido. Sigue leyendo

Page One

13 Sep

Veo en Filmin Page One, un año en The New York Times. Es un documental que trata de reflejar, creo que con acierto, la enorme confusión que rodea a la industria mediática, y lo hace en gran parte a partir de la ácida mirada de un veterano columnista de este periódico, buque insignia del mejor periodismo…¿pasado o presente-futuro?  El documental trata de responder a esta pregunta. El columnista-narrador se llama David Carr. Se le puede ver comiendo frutos secos y bebiendo cafés, hablando por teléfono y tomando notas delante de su ordenador, golpeando las teclas con una furia de telegrafista, en el retiro de su casa y en una redacción del Times majestuosa en la que, curiosamente, no se aprecia el bullicio de los periodistas, a excepción de cuando se notifica el despido de algún compañero y, entonces, el resto acude a su mesa para que el ex pronuncie unas palabras de despedida, entre sollozos y palmadas de consuelo. “No queda otra, suerte”.

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Aaron Sorkin, tótem

19 Ene

Conforme voy viendo episodios de Studio 60 voy maquinando la forma de glosar aquí a su creador, Aaron Sorkin, ese tótem de la televisión y el cine americano que, supongo que como todo tótem, es idolatrado por unos (la izquierda, por decirlo así) y odiado por otros (la derecha, pongamos).  Sé que su serie El ala oeste de la Casa Blanca ha causado estragos ya que, al parecer, ha habido más de dos y tres personas que viéndose en la difícil tesitura de servir a un presidente del Gobierno, Zapatero por ejemplo, se han imaginado a sí mismos como los trasuntos de esos personajes escritos por Sorkin para la televisión. Las comparaciones son dolorosas.  Sigue leyendo

Segovia, una escapada

3 Nov
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El acueducto de Segovia/ Foto: flickr.com/luismcarrasco

Acabada de ver en DVD las dos temporadas de la serie Roma, de la HBO, el pasado viernes viajamos a Segovia al encuentro de la grandiosidad de su acueducto, una de las obras civiles de mayor fuste del Imperio. Fechada su construcción entre finales del siglo I o comienzos del siglo II, el monumento hace honor al poder que los romanos atesoraron allende los mares.

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Un lugar

14 Oct

[Artículo publicado en La Radio de papel, nº de octubre]

Conozco un lugar donde en cada esquina aflora la frágil textura de las ilusiones humanas. Cree uno que, en el fondo, cada habitante convive con un sentimiento de culpa, aunque el verdadero protagonista es la desesperanza, que se ha extendido como una hidra por todas las calles. Se trata de un lugar donde se mantiene impoluta la paradoja de nuestra democracia: las decisiones sobre las cosas las toman gentes que no tienen la menor idea de cómo funcionan las cosas.

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Escena final

4 Sep

Como entiendo que un blog debe atender a los estados de ánimo de quien lo mantiene, dejo aquí constancia de cómo está la cosa a las cinco y media de la tarde. Acabo de ver la escena final del último capítulo de la serie The Wire (ver vídeo). Dejaré reposarlo porque dicen que no es bueno escribir en caliente (lo dicen los que viven de la crítica cinematográfica, musical, televisiva, etc., que algo sabrán sobre esto).  Sigue leyendo

Twitter, Stieg Larsson y ‘The Wire’

11 Ago

Mi sobreexposición hacia temas relacionados con el periodismo ha ganado en intensidad por varios hallazgos: de un lado, el seguimiento de estos temas en redes sociales como Twitter (no entiendo que haya institución o empresa preocupada por la comunicación corporativa que no tengan abierto un canal aquí; claro que tampoco entiendo ahora mi tibieza inicial) y, de otro lado, la dedicación de mi ocio veraniego a lecturas como la trilogía de Stieg Larsson o a series de televisión como The Wire. (En las novelas del escritor sueco se halla cierta esperanza hacia el futuro de la profesión, inapreciable en la serie basada en el día a día de Baltimore, de la que dejo a continuación un vídeo promocional para abrir boca).