Tag Archives: Películas

Plácido

18 Dic

[Publicado en La RADIO de papel, diciembre]

Cuando el año termina a veces reconforta hacer balance. Debería ser el momento de recordar la única verdad incuestionable, diría que casi la única enseñanza imperecedera: vida no hay más que una y hay que aprender a disfrutarla.  En este país se han hecho muchas cosas bien y algunas cosas muy mal. Pero lo segundo no niega lo primero. Quizás una de las grandes confusiones de estos años atrás fue sobredimensionar qué nos hacía falta a cada uno para ser felices. Sigue leyendo

Page One

13 Sep

Veo en Filmin Page One, un año en The New York Times. Es un documental que trata de reflejar, creo que con acierto, la enorme confusión que rodea a la industria mediática, y lo hace en gran parte a partir de la ácida mirada de un veterano columnista de este periódico, buque insignia del mejor periodismo…¿pasado o presente-futuro?  El documental trata de responder a esta pregunta. El columnista-narrador se llama David Carr. Se le puede ver comiendo frutos secos y bebiendo cafés, hablando por teléfono y tomando notas delante de su ordenador, golpeando las teclas con una furia de telegrafista, en el retiro de su casa y en una redacción del Times majestuosa en la que, curiosamente, no se aprecia el bullicio de los periodistas, a excepción de cuando se notifica el despido de algún compañero y, entonces, el resto acude a su mesa para que el ex pronuncie unas palabras de despedida, entre sollozos y palmadas de consuelo. “No queda otra, suerte”.

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Fragmentación

18 May

Últimamente estoy viendo muchas películas y documentales de forma fragmentada. Media hora de peli en el iPad mientras sudo un poco encima de la bicicleta estática que heredé de mi casero, continúo por donde la dejé conectando la tablet a la TV por HDMI y termino en el ordenador de sobremesa, mientras me tomo un café. Esto mismo lo he hecho aprovechando los viajes en tren o en avión (la segunda opción casi anecdótica, pero ahí queda en recuerdo del viaje a la costa Este de EEUU hace casi un año). Cambian nuestros hábitos casi sin darnos cuenta.  Sigue leyendo

Activismo

1 Jun

[Publicado en La RADIO de papel, junio]

El protagonista de la sugerente Medianoche en París, la última película de Woody Allen, viaja en el tiempo hasta los años 20 para encontrarse en esta ciudad con sus admirados escritores y pintores. Carcomido por las dudas justo antes de celebrar su boda (perdonen la intromisión, pero ¡qué cosas ocurren en el cine!), este hombre del siglo XXI se ve pidiendo consejo a Dalí o Buñuel, a quienes les llega a espetar: “Pero vosotros sois surrealistas, yo soy sólo una persona normal”. La broma se asienta sobre una de las preguntas eternas: ¿qué tenemos por normal?   Sigue leyendo

El tiempo del niño Fernán Gómez

14 Abr

Tenía vagas referencias de aquel libro de memorias. Memorias, a pesar de que la forma de llamar a esto fue motivo de uno de los pasajes más divertidos de El tiempo amarillo, un compendio de recuerdos del inolvidable Fernando Fernán Gómez. Vi el libro en la biblioteca y recordé las alabanzas que lo señalaron como una de las mejores memorias publicadas jamás en España. También acababa de ver poco antes la película documental La silla de Fernando, igualmente recomendable, sobre todo para recrearnos en el placer de la conversación de alguien con una vis cómica sin parangón.

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Una tableta

4 Mar

Tengo por delante un fin de semana de sofá, lecturas, películas, y también de descanso, con la idea de sacudirme el catarro. Por lo demás, me gustaría estarme quietecito. Pero ya no sé estar sin, de cuando en cuando, ejercitar los dedos índices y pulgares. Qué tiempos aquellos en los que la familia se resguardaba del frío o del calor alrededor de un aparato tan moderno como la radio (véase si no la mirada nostálgica y siempre original de Woddy Allen en Días de radio).

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La boina

9 Feb

Con el mismo asombro que veía el pasado sábado Smoke, una película que, con guión de Paul Auster, recrea las vidas errantes de varios neoyorquinos que tienen en común un estanco de Brooklyn y el gusto por el fumeteo, me veo a mí mismo acudiendo a la web del Ayuntamiento de Madrid para ver los índices de contaminación que hacen de la boina algo tan intrínseco a la capital como el bocadillo de calamares, no vaya a ser que me dé algo malo en alguna acera.

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