Tag Archives: Marruecos

Melilla y la vida en suspenso

18 Ago

“¿Será verdad que tenemos la patria deshecha, la vida en suspenso, todo en el aire?” Pedro Salinas se cuestionaba su presente de esta forma meses antes de que se iniciara la guerra española de 1936. La frase la rescata Antonio Muñoz Molina en su novela La noche de los tiempos.

Releo la entrevista (tanto la escrita como la grabada en vídeo) que hiciera Jesús Ruiz Mantilla, excelente periodista, a Antonio Muñoz Molina cuando se publicó la novela. Como ya traté en su momento, el escritor jienense narra las peripecias de un arquitecto español, Ignacio Abel, que tiene que hacer frente a una “encrucijada fundamental” en los albores de la contienda fratricida.

Ahora, mientras leo la novela, me interesa otra cosa. Me interesa rescatar el punto de partida de Muñoz Molina, aquello que, según sus palabras, motivó La noche de los tiempos.   Sigue leyendo

Mercados

1 Sep

Uno de los encantos de Marruecos es sumergirse en sus medinas (en árabe, ciudad). Este verano he tenido ocasión de conocer la de Rabat y la de Fez, ésta última con la imprescindible ayuda de un guía nativo: sus calles conforman un laberinto de comercios que impresiona al visitante por mucho que antes haya leído que la de Fez es la mayor extensión urbana sin coches del mundo. Hablamos de Marruecos, atenazado por un monarca que es también el mayor empresario del país (algo parecido a Berlusconi en Italia), donde más de la mitad de la población es analfabeta…

Y, sin embargo, se aprecia rápidamente el intento de las autoridades locales por facilitar que el turista se adentre en un viaje en el tiempo de varios siglos. La experiencia resulta apasionante: la medina es el lugar del encuentro, del intercambio, y uno ve, saborea, siente la esencia de Marruecos. Algo sorprendente teniendo en cuenta la capacidad destructora del hombre, a lo que se une una confusión falaz entre urbanismo y pelotazo: ahora hablo también de España, unos cuantos kilómetros al norte del reino alauita. Sigue leyendo

Marruecos en la retina: secuencia de fotos

9 Ago

Lo prometido: primera secuencia de fotos del viaje a Marruecos.

Marruecos en la retina: Salé

8 Ago


Fue leer por la mañana este artículo en el suplemento de Babelia sobre el proyecto que pretende unir las ciudades de Rabat y Salé y ponerme inmediatanemente a buscar fotos (gracias, Rocío, por enviarme con urgencia un recopilatorio) de nuestro viaje a Marruecos. La foto de arriba es una imagen virtual (tomada prestada de El País) del nuevo puente Mulay el Hassan sobre el río Bu-Regreg, que divide los dos núcleos urbanos. Rescato del artículo que firma Javier Mozas, publicado en la sección de arquitectura, unas pinceladas sobre la historia de Rabat/Salé: Sigue leyendo

‘Hispaliza’ en Marruecos y fin de las vacaciones

3 Ago
Venía esta mañana en el AVE, de regreso a Madrid después de mis vacaciones (se comprueba fácilmente mi esquinazo a la rutina si se observa el número de entradas del blog durante el mes de julio: cero), cuando a mi lado se sentó una joven mochilera que leía Ébano, de Ryszard Kapuscinski. Yo releía algunas reseñas extraídas de internet sobre Marruecos, donde pasé los últimas días del parón estival. Tras intercambiar algunas impresiones, ella (no recuerdo su nombre, como es costumbre en mí) me habló de lo poco que conocemos de África, de lo que culpó en gran parte a los periodistas (ay). Quizás para escurrir el bulto, recordé a mi compañera de asiento que Kapuscinski es reconocido como un maestro de periodistas después de ejercer toda su vida como reportero, gracias a lo cual escribió libros como Ébano, una referencia para sumergirse en el universo africano. Hablando, hablando resultó que ella, cooperante de profesión, había estado de paso por Marruecos después de visitar a unos amigos en Guinea (creo que me dijo), motivo por el que le recomendé que leyera el blog de Luis de Vega, corresponsal del diario Abc en el reino alauita.

Este blog lo he descubierto por recomendación de mi primo Antonio (que vive y trabaja en Rabat y que ejerció de excelente anfitrión durante nuestra visita: gracias de nuevo, Antonio) y tras coincidir con Luis de Vega en dos ocasiones, la primera en una cena en la capital marroquí y la otra en el aeropuerto de Fez. Ya lo he agregado a Google Reader. Tanto Antonio como Luis tenían razón: Marruecos merece una visita aunque sólo sea para perderte (aunque vayas con guía) en la medina de Fez. Fue así como comenzó una apasionante hispaliza (el amigo Rachid dixit) que sirvió de colofón de las vacaciones.

Como he olvidado la cámara de fotos en Lora (como es costumbre en mí), más adelante iré dejando aquí algunas píldoras del viaje (aunque para tener una visión global del país, quizás es mejor leer este artículo). Por cierto, al llegar a la estación de Atocha me despedí de la joven cuyo nombre no recuerdo en la misma parada de los taxis. Estábamos ya en España: ella cogió un taxi y yo, otro; y la tarifa del recorrido, elevada como de costumbre, se pagó sin que mediara negociación alguna con el taxista. El tráfico era aquí más sosegado, aunque las diferencias en la conducción temeraria se acortarán cuando finalice el mes de agosto.

Felices vacaciones para quienes las comiencen ahora… o sigan en ello.